Hola hermosuras!

Imagino que a estas alturas ya sabrás que por fin conseguimos el positivo. Si quieres saber cómo lo conseguimos, sigue leyendo porque os lo explicamos todo con lujo de detalles.

Después de mi operación de endometriosis, Mireia y yo hablamos largo y tendido y decidimos cambiar el rumbo en la “búsqueda del tesoro”, en un post anterior ya lo explicamos (pincha aquí si quieres leerlo).

Al final decidimos que haríamos el Método Ropa; no quiero entrar en explicarlo, porque tenéis muchas fuentes al respecto. Os dejo algunos enlaces:

Oh.Mamiblue

Mama y mami

Diario información

Así que al cambiar de planes decidimos también cambiar de clínica. Comenzamos a visitar nuevas clínicas que no habíamos visitado, y al final nos decantamos por la clínica Gravida Fertilitat Avançada . Nos gustaron muchas cosas de esta clínica, pero lo que más nos gustó fue el trato y la atención de la Dra. Rojas.

Salimos de la visita habiendo decidido que nos quedaríamos allí aunque el precio fuera un poco más elevado. Para nuestra sorpresa, cuando nos pasaron el presupuesto, vimos que era similar a los que nos habían dado en otras clínicas.

 

Foto al salir de la clínica

¡Por fin teníamos gine y clínica! Ya estaba hecha la mitad del camino.

La primera visita en Gravida la tuvimos en abril; la gine nos recetó anticonceptivas para que se nos sincronizara la regla.

Y pidió a Mireia que se hiciera unas pruebas: cariotipo genético, antimulleriana y una analítica completa.

El día 14 de mayo, después de unas cuantas ecos para el recuento de Mireia de folículos, y una eco para ver cómo estaba mi útero; nos sentamos con la Dra. Rojas para hacer el planning de nuestro proceso.

Cómo nuestras reglas se habían sincronizado muy rápido, ¡empezábamos antes todo el proceso! Sentimos mucho vértigo al hablar de la fecha… ¡sólo quedaban 3 semanas! Casi 2 años desde que habíamos comenzado este viaje, y ahora ya llegaba el momento!

Salimos de allí con fechas anotadas en nuestro calendario, muchos consentimientos firmados, y yo con un pinchazo de Decapeptyl 3,75  en el culete.

Al día siguiente nos llamaron para decirnos que ya tenían la “pajuela” del donante; un chico castaño oscuro con ojos marrones y 1,75 de altura, y O+.

El día 19/05 yo dejé las anticonceptivas, pero seguí con el Yodocefol a tope, aunque ya llevaba unos meses tomándomelo. Mireia dejó las anticonceptivas el día 23/05.

Preparación de la receptora.

La madre gestante es la que tiene que preparar su endometrio para poder acoger al embrión. Ya me habían dicho en alguna ocasión que tenía un útero muy acogedor, así que estaba preparada para acoger con todo el amor del mundo.

Pero necesitaba una ayudita extra de Evopad 75, tenía que ponerme 2 parches cada 3 días, por debajo del ombligo y alternando la zona. Empecé el día 25/05 con uno sólo.

He seguido con los parches hasta la semana 12 del embarazo, vosotras tendréis que seguir las indicaciones de vuestra gine.

La verdad es que ha sido un poco pesado, porque la mayoría de las veces los parches me irritaban un poco la zona donde los había llevado y también me costaba quitarme el pegamento de la piel.

Como anécdota os contaré que unos de los días que me los tenía que cambiar me los dejé en casa, y tenía que ir a una charla a un centro de salud con unos adolescentes. Compré una caja nueva en la farmacia, pero necesitaba alcohol y algodón para limpiar la zona; así que cuando la comadrona acabó la charla le expliqué lo que me pasaba y me llevó a una de las consultas y me facilitó todo el material que necesitaba. Fue súper maja.

El día antes de la punción comencé con la otra medicación que debía tomar, Utrogestan 200mg. Mi pauta era de 800mg diarios, 400mg cada 12 horas.

Esta medicación también tuve que mantenerla hasta las 12 semanas de embarazo. Y fue mucho más rollo que la anterior, puesto que decidí comprar las cajas de 100mg, ya que son más baratas, y debía ponerme 8 óvulos de progesterona diarios.

Para no olvidarme de ninguna dosis de la medicación, me puse un calendario en el baño e iba tachando cada una de las que me iba poniendo.

Cuando ya llevas unas semanas con la misma pauta, la acabas integrando, pero al tener que ponerme tanta dosis cada día, había días que ya no sabía si me lo había puesto o no. El calendario era útil sobre todo para anotar los días del cambio de parches.

 

Preparación de la donante.

La regla de Mireia fue súper puntual y bajó el día programado. Al día siguiente, 27/05 teníamos visita para ecografía y analítica.
Ese mismo día empezó con la medicación, Gonal 225 unidades. Tendría que seguir esta pauta durante 8 días, y el último la dosis bajó a 150 unidades. A parte de esto, los tres últimos días de Gonal,también tuvo que pincharse Orgalutran, y 36 horas antes de la punción, Decapeptyl 0´2.

El día antes de la punción no tuvo que pincharse nada, sólo tomarse un antibiótico antes de la cena.

Durante todo el proceso de hormonación de Mireia, tuvimos controles regulares con la doctora donde iba mirando cómo evolucionaban los folículos.

Para Mireia los pinchazos fueron un poco duros, de hecho era yo quien la pinchaba cada noche, aunque nos últimos días no tuvo más remedio que picharse ella, puesto que no estábamos juntas. ¡Fue todo una campeona!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Podéis observar el cambio de cara de Mireia entre el primer y el último pinchazo.

 

 

Día de la punción.

El día de la punción llegamos a la clínica bien tempranito.

A Mireia se la llevaron para sedarla y proceder a la extracción; y a mí me dejaron en una salita de espera y me ofrecieron un café. La verdad es que me encantó ese detalle.

Una rato después me avisaron de que habían acabado, pasé a una sala donde poco después trajeron a Mireia aún un poco sedada.

Lo primero que dijo la colega es que quería un bocadillo de jamón para desayunar, jajaja qué ilusa!

Estuvo en observación unas 4 horas y luego nos dieron el alta; pero tenía que hacer un poco de reposo y comer cositas ligeras.

De la extracción sacaron 11 folículos de los cuales 9 eran maduros y fecundaron todos.

 

Cada día nos fueron llamando desde el laboratorio informándonos de cómo evolucionaban los embriones. De hecho, días antes de la punción tuvimos una visita con una de las embriólogas que nos explicó cómo era el proceso y cómo evaluaban la calidad de los mismos.

Nosotras esperamos a hacer la transferencia en día +5. A este día, de los 9 embriones llegaron 7, 6 de calidad AA y uno de calidad B.

Decidimos sólo transferir uno y éste fue el elegido.

 

Día de la transferencia.

El 12 de junio hicimos la transfer.

El proceso es más sencillo que la punción, aunque es igual de importante.

Para transferir el embrión (que es una cosa microscópica), lo cogen con una jeringa, junto con un poco de líquido de cultivo para que no extrañe el ambiente. Luego introducen con un catéter hasta el útero y lo dejan ahí, luego comprueban que la jeringa está vacía. Todo esto lo hacen con ayuda de un microscopio, y nosotras lo fuimos viendo en un una pantalla.

¡Y ya está! Te vas casa con tu embrión dentro. Es increíble que algo tan pequeño sea tan mágico, no?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Medicación.

El tema de la medicación es otro mundo. Existen muchas medicaciones que sirven para lo mismo, cada una tendréis que seguir la que os recete vuestra/o gine.

En nuestro caso, ya os he ido contando qué medicación fue la que hemos utilizado durante el tratamiento, pero para que os hagáis una idea de toda la mediación que hicimos servir, os dejo una foto.

 

*Por cierto, en Catalunya, la sanidad pública no receta ninguno de los medicamentos de los tratamientos de reproducción asistida.

Esa es la teoría, pero sé de casos en los que sí, pero nosotras no hemos tenido tanta suerte.

 

Betaespera.

Después de la transferencia hay que esperar unos días hasta saber el resultado, un período conocido como la “betaespera”.

En esta ocasión la betaespera sería más corta, sólo 9 días. Ya éramos unas expertas en pasar betaesperas y conocíamos todas las recomendaciones y consejos para sobrevivirlos. De hecho, hace tiempo escribimos un post con nuestros consejos (para leer pincha aquí).

Por suerte, sin proponerlo ya teníamos esa semana y pico llena de planes que habíamos hecho meses atrás; así que los días pasaron rápidos y tuvimos poco tiempo para darle vueltas.

Lo que pudimos conseguir por primera vez, aún viéndonos tentadas, fue hacer el test de embarazo antes de que tocara. Es cierto que lo hice el mismo día que tenía la analítica, horas antes de ir….jajaja

Y después del pipitest, la analítica de la beta-hCG nos confirmó que estábamos embarazadas. Pasadas 3 semanas, volvimos a la clínica Gravida a que nos hicieran una ecografía para comprobar que el embrión se había implantado bien y que estaba creciendo donde debía. Ese mismo día nos dieron el alta de la clínica.

 

Lo que pasó desde entonces hasta el día de hoy…os lo contaré en el próximo post!

 

 

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