No todas las historias de maternidad son iguales, no todas las parejas realizan la búsqueda del tesoro del mismo modo, ni lo consiguen de la misma manera.
Hace tiempo me propuse dar visibilidad a todas a esas parejas de dos mamás o mamás solteras que estuvieran en el camino de la maternidad.
Así que si estáis interesadas en que publique vuestra historia (también de manera anónima), poneros en contacto conmigo en: hola@iammamas.es
Hoy os comparto la historia de estas dos mamás de Galicia, seguro que os gustará🙂
«Somos Iria y Marta, nos conocimos hace 11 años, somos pareja desde hace 8 y madres desde hace 20 meses.Desde el primer momento que nos vimos tuvimos un feeling especial y surgió una amistad muy intensa.
Nos veíamos muy frecuentemente, siempre que podíamos y la relación iba siendo cada vez más cercana, tanto que tres años después, evolucionó y dándonos una sorpresa, nos convertimos en pareja.😍
Hasta entonces nuestras relaciones siempre habían sido heterosexuales y lo que nos estaba pasando nos resultaba difícil de entender pero el amor entre nosotras era demasiado fuerte como para pensar.Pasamos un tiempo siendo pareja a escondidas pero en pocos meses ya vivíamos juntas.
La vida desde que estamos juntas nos va trayendo todas las cosas sin que las busquemos y así fue tambien con la maternidad. Lo habíamos hablado y sabíamos que queríamos ser mamás pero a largo plazo. Aún así habíamos hecho una consulta en IVI para saber las opciones que teníamos pero sin más pretensiones.
Un día tuve que acudir a mi médico de cabecera por un problemilla de salud y una vez en la consulta empezamos a charlar de todo hasta llegar al «tema». Carlos me trata desde que tengo once años y conoce muy bien a toda mi familia así que tenemos confianza y le comenté que no sabíamos cómo estaba el tema de la maternidad homoparental en Galicia. Dábamos por hecho que sólo teníamos la posibilidad de hacerlo de modo privado; ni nos habíamos planteado otra alternativa. Él nos dijo que se podía informar y que me llamaría. Así fue; a los pocos días me llamó y dijo que la SS lo cubría.

Pedí consulta con él y empezó a darme volantes para diferentes revisiones. Bromeando también se ofreció a casarnos si hiciese falta ya que en aquel entonces era concejal en el ayuntamiento dónde yo vivía… Ahí empezó todo. Yo, Marta, sería la que se embarazaría primero.

Ginecólogo, analíticas, y pruebas duras como la histerosalpingografía, etc, todo con resultado positivo hasta llegar Al Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela. Sabíamos que tendría que ser una IA y la buena noticia fue que por mi edad, no tendría que medicarme en absoluto.

Solo un contratiempo se presentó, y fue mi no inmunidad a la rubéola. La doctora me recomendó vacunarme antes de empezar para evitar posibles peligros al bebé futuro y no lo dudamos. Tres meses tendríamos que esperar tras inyectarme la vacuna. En esa primera visita tuvimos que cubrir un cuestionario y nos informaron de que si estuviésemos casadas podrían buscar un donante de características físicas semejantes a Iria y salimos del hospital ya con la cabeza dando vueltas a mil por hora.
La suerte fue que hacía un tiempo ya habíamos divagado con el tema boda y habíamos visitado un sitio que nos había ENAMORADO. Creo que al día siguiente ya estaba llamando al pazo para ver si podría haber fecha disponible lo más pronto posible.
Tras dar un poco de vueltas al tema y saber que era una locura decidimos concretar para el día 9 de Abril. Nos quedaban dos meses por delante para organizarlo todo.
Me preocupaba saber qué requisitos eran fundamentales para poder registrar a nuestr@ bebé teniendo dos mamás y había intentado hacer consultas telefónicas pero nadie sabía responder si era imprescindible estar casadas o no. Se pasaban el teléfono de unos a otros con tono de sorpresa sin concretar nada.
Al final nos casamos rodeadas de 130 personas que nos quieren, fue el día más feliz de nuestras vidas hasta entonces y todo salió fenomenal.
En mayo ya habían pasado los tres meses tras la vacuna, ya nos habíamos casado y ya disponíamos de nuestro libro de familia. Nos presentamos en el Clínico con todos los documentos y nos pautaron la progesterona y el complemento vitamínico para esperar a que se produjese la ovulación.
Tuve varias visitas para ver como iba desarrollándose el proceso de maduración ovárica pero justo coincidieron varios ciclos en fin de semana hasta que el 5 de julio muy temprano nos citaron porque se entendía que estaría mi cuerpo en el momento óptimo. Y lo estuvo. A los diez días ya estábamos haciéndonos un test de embarazo y fue POSITIVO!!! No nos lo podíamos creer, a la primera!!👍🏼
Nervios y felicidad a partes iguales durante los 9 meses de embarazo. Salíamos de cuentas el 27 d marzo y Olivia nació el 28. 👶🏼

En Pontevedra el registro de los hijos de parejas heterosexuales se puede llevar a cabo en el propio Hospital, pero las parejas homosexuales no; no hay documentos ni personal apto para hacerlo posible. Nosotras tuvimos que ir cuando salimos de allí al edificio pertinente y cubrir los impresos con las casillas específicas de MADRE y PADRE.

Es la niña más especial del mundo y hasta ahora la más feliz. Se parece a Iria más que a mí en todos los aspectos y deseamos que pueda tener la libertad de  no tener que justificarse por el hecho de pertenecer a una familia como la nuestra.»❤