Hola de nuevo!

Vengo a presentaros una nueva sección del blog, donde publicaremos colaboraciones con otros blogs que puedan ser interesantes.

La primera colaboradora es Patri de Alternativas saludables y sostenibles , un blog donde explica los pequeños cambios que va realizando para conseguir una vida más simple y sostenible en nuestro día a día. Os recomiendo trastear su blog porque encontraréis cosas muy interesantes.

Os dejo con ella:

¡Hola! Cuando Amanda y Mireia me propusieron hacer un post en su blog creímos, entre todas, que podría ser interesante conocer qué alternativas sostenibles y saludables, ideas, trucos o consejos podemos encontrar en el embarazo y me pareció una gran idea, dado que ahora estoy de ocho meses y puedo hablaros de todo lo que he ido probando, por si os puede interesar o servir de ayuda.

No sabía cómo enfocar este post, porque no quería que fuese pesado, ni tampoco pretendo exigir que todo lo que utilices en el embarazo tiene que ser ecológico y súper caro, lo que considero más interesante y de hecho, es a la conclusión que he llegado, es presentaros todas aquellas ideas, trucos y productos que además de ser saludables son realmente prácticos.

“Menos es más”, ese es el lema que he aprendido a lo largo de estos meses de embarazo.

Es un tiempo que estoy aprovechando para descubrir nuevas marcas, productos, trucos e ideas, con el fin de seleccionar mejor qué compro y para qué lo utilizo

 

Aceite de coco bio extra virgen, prensado en frío

Por ejemplo, para tu rutina de belleza diaria te recomiendo muchísimo comprar aceite bio de coco extra virgen prensado en frío (es importante que especifique esto último). Es un pote que puede parecernos caro, porque ronda entre los 5 y los 7 euros, pero os aseguro que después de conocer todos sus usos y su durabilidad os va a parecer hasta barato.

¿Por qué y para qué recomiendo el aceite de coco?

Es espectacular todo lo que puede ofrecernos este producto.

Tener este producto es contar con un desmaquillante natural espectacular, una crema hidratante de cara y cuerpo incomparable, un protector solar, un serum para el pelo, un blanqueador dental, un enjuague para limpiar la boca y eliminar las llagas, un bálsamo labial o una mascarilla para el pelo.

Y empiezo hablando de su gran capacidad de hidratación, porque puede servirte perfectamente para los masajes diarios del embarazo, en barriga, pechos y cadera, para prevenir las estrías.

Yo en este caso he apostado por uno de Weleda, porque me apetecía probarlo, pero si no quieres gastarte mucho dinero, el aceite de coco es una elección perfecta para estos meses de “transformación”.

Cuando digo que menos es más, me refiero a este tipo de productos multifuncionales, que permiten eliminar potingues que acostumbran a ser caros y encima no son demasiado saludables para nuestro organismo.

Cómo usarlo: 

Con una pequeña cantidad de producto mezclado en las manos limpias, puedes ponerte en la cara y masajear bien hasta eliminar todo el maquillaje, sin tener que utilizar toallitas desmaquillantes u otros productos que dejan excesos de aceite o provocan irritaciones.

Yo me lo aplico tranquilamente por ojos (cerrados obviamente) y labios y luego por toda la cara, porque no provoca ningún tipo de irritación o picor, ya que este producto de primera calidad y también es comestible (luego hablaremos de ello).

Después me lavo la cara con agua templada o fría y seco con una toalla. Notarás que tu cara queda hidratada, pero no grasienta, pero si prefieres eliminar esta hidratación o necesitas quitar más exceso de maquillaje puedes usar tu limpiador habitual y después aplicarte un poco de aceite de coco en cara y labios, como crema hidratante, es una delicia.

Otra buena y práctica rutina es coger una cucharadita de aceite de coco al levantarte y hacer un enjuague de 5 o 6 minutos en el que conseguirás eliminar suciedad de la boca y curar cualquier llaga que tengas, además de blanquear tus dientes de una forma saludable y gustosa. Cuando acabes, tira el enjuague a la basura, para que no haya peligro de que se atasque la tubería si se solidifica, y después puedes lavarte los dientes con normalidad.

Puedes usarlo como crema hidratante para el cuerpo, con lo que notarás una mejora espectacular en la piel, además de sentir un aroma increíble.

Y la hidratación que proporciona puede servirte como bálsamo labial, para poner un poco en las puntas de tu cabello e incluso como mascarilla, si tienes el pelo muy castigado. Además puede proteger tu pelo y tu piel del sol, para estos meses en los que empieza a hacer un poco más de calor, porque tiene es un buen protector solar.  Para los meses de verano te recomiendo usarlo para proteger el pelo, pero compra una crema específica y más potente para cara y cuerpo.

Así, que si os agobia tener tantos productos con la compra del aceite de coco podéis deshaceros de serums para el pelo, crema hidratante de cara y cuerpo, desmaquillante, enjuagues bucales, mascarillas y suavizantes capilares, etc.

Y en la cocina, si te gusta el sabor de coco, también te aconsejo tener uno para utilizarlo cuando quieras, ya que soporta mucho mejor las altas temperaturas que el aceite de oliva, sin humear y sin quemarse y le da un toque tropical a las comidas. También lo uso para postres o desayunos.

Y siguiendo con el coco…

Está a punto de llegarme un champú sólido natural y ecológico de coco y tengo unas ganas locas de probarlo, porque he leído muy buenas críticas de este producto y porque tenía muchas ganas, después de buscar champús naturales, de un champú que fuese realmente natural y sostenible.

A diferencia del champú convencional, este champú es totalmente natural, saludable y si lo mantienes en una bandejita, que no esté siempre en contacto con el agua para que no se deshaga rápidamente, puede durarte más de medio año. Lo único que debes hacer es enjabonarte las manos con la cantidad que necesites y aplicártelo en el cabello. Te aportará una gran hidratación, suavidad, aroma de coco natural y múltiples beneficios. Además, en la búsqueda de productos que realmente sean sostenibles para el medio ambiente, hasta este momento, no había encontrado un champú que cumpliera con esta premisa, ya que todos venían en grandes envases de plástico. Ya os contaré en mi blog la experiencia con este champú 😉

 

Próximamente os traeremos una segunda entrega sobre Embarazo saludable, así que estad atentas al blog.

Si queréis seguir leyendo sobre alternativas sostenibles y saludables, daos un paseo por el blog de Patri.