Seguimos con nuestra apasionante historia…

No recuerdo el haber estado tan contenta de que me viniera la regla… Pero este mes de febrero la esperaba como loca.

Así que como me vino en domingo, esperamos al lunes para enviarla.

A primera hora, como un clavo, estaba en la copistería.  Se tenía que enviar por fax, cosa extraña habiendo correo electrónico que es mucho más rápido, pero van a su ritmo…

Primer problema, después de 20 minutos intentando enviar el fax, el señor de la copistería me dice que no le va bien :S

Así que dejo ahí mi gráfica de la temperatura basal, y le pido que me llame por teléfono en cuanto se haya enviado!

Dos horas más tarde me llama y me dice que por fin se ha enviado, y llamo corriendo a la clínica para confirmarlo.

Confirmado.

La mujer con la que hablo me dice que en dos días ya sabrán algo. Ahora a esperar (cuánta espera en este proceso, por favor!).

Miércoles 8 a las 10:00h, primera llamada a la clínica.

-Lo siento el departamento de reproducción asistida abre a las 12:00, llame más tarde.

Miércoles 8 a las 12.03h (para darles unos minutillos de margen, jaja).

– Hola, llamo para que me digan los días para la inseminación artificial. Mi nombre es “fulanita de tal”.

-Disculpa de momento no los sabemos, llama el viernes que seguro lo sabremos.

-Gracias.

Ufff… a esperar más…

Viernes 10 a las 12.10h.

-Hola, llamo para… (la misma historia).

-Perdona, la ginecóloga está en quirófano y aún no lo ha mirado. En cuanto salga le digo que lo mire, llama un poco antes de las 14h.

-Porfa, que lo mire, porque es que sino se nos va a pasar…

-No te preocupes mujer, que eso lo mira en un momento, ya la persigo yo.

-Mmm vale!

(Suerte que la mujer que atendía era maja).

Viernes 10 a las 13.55h.

-Mire llamo para…

-Lo siento, no lo ha podido mirar, pero el lunes sin falta ya estará, así que llamad otra vez.

ARGGGGG qué impaciencia, por favor!!!!

Teníamos que pasar todo el fin de semana sin saber cuándo iba a ser la inseminación, así que intentamos distraernos todo lo posible.

El lunes 13, en cuanto el reloj marcó las 12.00h.

-Hola, llamaba para que me dieran la cita (bla, bla, bla).

-Vale, a ver las tienes programadas para este sábado y el lunes.

(¿Este sábado? ouhhh yeahh) , eso no lo dije obviamente, jaja.

Cuando colgué, inmediatamente llamé a Mireia.

Uff estábamos muy emocionadas, y un poco extrañadas, porque el ginecólogo que nos atendió en la primera visita, nos dijo que eran 3 inseminaciones por ciclo natural, y sólo me habían dado dos citas.

Los días hasta el sábado pasaron lentos no, lo siguiente.

Contra todo pronóstico, yo estuve muy tranquila, disfrutando de unos días de relax en casa y conectando conmigo (que falta me hacía).

Y Mireia estaba atacada de los nervios, cosa rara en ella, jaja.

El viernes por la noche, hicimos nuestro personal ritual de concepción, una cenita especial en casa y una sesión de cine.

Si queréis tomar ideas para el vuestro, pichad aquí.

(Queríamos contarlo todo en este capítulo pero quedaba una parrafada muy larga, así que el próximo en breves!)