Hace un año que comenzamos con toda esta aventura de la Reproducción Asistida.

En febrero de 2017 hicimos la primera IAD en la Fundació Puigvert. Uff, cómo ha llovido desde entonces…

Hemos pasado el año subidas en una montaña rusa de emociones y de sentimientos. Hemos vivido un montón de cosas que al final nos han traído al punto en el que estamos ahora, y en donde nos tenemos que centrar.

* Si queréis leer toda nuestra aventura, la tenéis aquí.

Como ya muchas sabréis, en junio me diagnosticaron endometriosis. Algo de lo que había escuchado hablar, pero de lo que no tenía la más remota idea, y tampoco es que el ginecólogo me explicara mucho más.

Leí algunas cosas al respecto, pero la información que hay es difusa, escueta y limitada.

Así que aconsejada por el ginecólogo de la privada. Realizamos 3 IAD más, esta vez pagando y seguimos sin conseguir el positivo.

 

Y como me gusta saber el por qué de las cosas, me busqué una especialista en el tema, en la clínica Dexeus y tras 4 meses de espera, llegó la visita.

En noviembre me hicieron una ecografía que debió durar unos 20 minutos (protocolo para endometriosis, me dijo la chica). Y cuando me visité con la doctora, me dijo que la cosa no pintaba muy bien.

Consultó con el jefe del departamento, que me dio visita con él y me pidió una resonancia magnética para complementar la información.

Me asusté mucho, así que le pregunté a la doctora: ¿podré tener hijos?  Me dijo que sí, pero que quizás había que cambiar el método.

Bien, pensé, no está todo perdido.

Quedaban dos meses hasta la visita con el especialista, así que mientras seguí investigando y me topé con la web de  EndoCat  (podéis acudir a ellas si tenéis alguna duda).

Asistí a una de las charlas que hicieron, y allí pude comprender mejor lo que era la enfermedad, que no estaba sola y que había esperanzas. Ahora soy socia de la asociación.

Y llegó diciembre, y Mireia y yo nos casamos. Y después conocimos al doctor Barri.

Él nos dijo que la cosa no pintaba bien, que tenía endometriosis profunda y que necesitaba operarme.

También me confirmó, que en casos de endometriosis, las inseminaciones no suelen funcionar, y que la apuesta más segura era una FIV.

Me dijo que era mejor operarme antes de someterme a otro tratamiento, porque la endometriosis me podía empeorar durante el embarazo, complicándolo todo.

 

Salí muy echa polvo de ahí.

Me había pasado todo un año sometiéndome a IADs para que no sirviera de nada…me sentía engañada, defraudada, triste, enfadada…

Pero había que mirar para adelante, ¿no?

Lo pasado ya no lo podíamos cambiar. Teníamos que centrarnos en el futuro y en lo que queríamos conseguir.

 

Me operé hace 10 días. Todo ha salido bien. Ahora estamos replanteando los próximos pasos a seguir en nuestra aventura.

Todo está tardando más de lo que imaginamos cuando empezamos hace un año.

Pero…¿quién dijo que fuera fácil?

Ahora toca relax, paciencia, que todo mi cuerpo vuelva a estar armonizado y con fuerzas para volver a la carga.

Si alguna de vosotras también tiene endometriosis, estaré encantada de escuchar vuestras historias. Lo mejor es apoyarnos entre nosotras.

Mucha fuerza y ánimos!