La verdad es que no recuerdo el día exacto en que tomamos la decisión, pero calculo que fue por abril de este año.

Lo que sí recuerdo es que pasamos de querer esperar unos 5 años, a querer un bebé ya!
Quizás nos contagiase el hecho de que dos de nuestras mejores amigas hubieran sido madres hacía poco tiempo, fuera lo que fuere, nos decidimos a empezar con la “búsqueda del tesoro”.
Ay!  y qué complicado se vuelve esto de querer ser mamá cuando tu pareja también será mamá…ya sé, en realidad no es tan complicado, pero hay factores añadidos, que se han de tener en cuenta.
El 1º, el tema económico.

Para ser madres teníamos que tener unos ahorrillos, porque si no empezábamos mal. Pero bueno, hasta ahí todo bien!
El 2º, buscar qué proceso íbamos a seguir.

Y ahí la cosa se volvió más interesante. Buscar el método (entre todos los que hay), era una odisea!

Lo primero que nos planteamos fue la inseminación artificial en una clínica, un método sencillo, barato y conocido.
Pero entonces, una compañera de trabajo me habló de la “inseminación casera”,

¿la qué? 

Y ella me explicó que unas amigas suyas habían tenido un bebé preciosísimo por este método. Y me habló de una web muy famosa (Cryos International ) dónde se puede conseguir el semen para autoinseminarte en casa (o dónde quieras).
Así que llego a casa, y se lo explico a Mireia, y decimos…mmm pues vale!
Trasteamos la web, de arriba abajo, de izquierda a derecha…había cosas que aún después de leerlas no nos quedaban claras…pero era una opción económica, y nos gustaba la idea de poder hacerlo en casa, sin la frialdad de una clínica.

Si queréis saber más sobre éste tema, os dejo 3 enlaces que quizás os puedan interesar.

Inseminación casera paso a paso


http://www.elmundo.es/cronica/2016/01/03/5687c9d2ca474110268b45cb.html
http://www.reproduccionasistida.org/inseminacion-artificial-casera/

Por fin, una mañana de mayo (de esas en las que las dos solíamos coincidir), nos sentamos frente al ordenador y empezamos a “buscar candidatos”.

Fue una escena de lo más divertida, las dos con una taza de café, buscando al portador de los espermatozoides que nos ayudarían a tener nuestro bebé.

-Amanda: ¿pero que además se puede ver la foto?,

-Mireia: ¡dale, dale!

-Amanda: Ohhh! Mira qué guapo! Así quiero que sea!

Éramos como aquellas colegas que van seleccionado fotos en las aplicaciones de citas, NEXT!
Y lo encontramos! El flechazo fue instantáneo <3 un niño de unos ojos azules grisáceos (o grises azulados) nos conquistó…Éste, éste!

Calculamos lo que nos costaría… mmm que sea de la mejor calidad, con motilidad (la más alta que había) y 2 chutes

-Mireia:¿sólo dos?

-Amanda: Sí que seguro que soy super fértil!

– Mireia: Ah, es verdad, pues sólo dos.
Guardamos la foto en el ordenador, para poder imaginarnos cómo sería nuestro futuro bebé.

Pero al final, aparcamos el proceso de la “inseminación casera” para más adelante…