Durante el embarazo debemos cuidarnos especialmente. Todo lo que comemos es lo que recibe nuestro bebé, así que es importante llevar una alimentación lo más sana posible.
 
Si queréis seguir una alimentación ecológica y saludable, os dejo un post donde Myriam de La familia menta nos comparte las reglas básicas para llevar una alimentación ecológica durante el embarazo.

Reglas básicas de la alimentación ecológica durante el embarazo

Tener una buena alimentación es un pilar básico para una vida sana en cualquier momento de nuestras vidas. Pero durante el embarazo es especialmente importante, ya que lo que coma o deje de comer la madre puede llegar a afectar al desarrollo del feto y a la salud del bebé el resto de su vida. Por este motivo, optar por una alimentación ecológica resulta muy beneficioso durante los meses de embarazo.

Empecemos por lo básico: ¿Qué es la alimentación ecológica? Se trata de optar por alimentos que hayan sido cultivados o criados a través de métodos ecológicos. Esto implica entre otras cosas no usar químicos como pesticidas o fertilizantes sintéticos, o bien hormonas o antibióticos en el caso de carne y pescado. Esto es importante a tener en cuenta porque muchos estudios de todo el mundo han demostrado los efectos nocivos de los químicos habituales de la alimentación “normal” en los bebés. Por ejemplo, se ha relacionado la exposición a pesticidas durante el embarazo con el desarrollo de síndromes de tipo autista o de un menor desarrollo cognitivo.

 

5 tips para una alimentación ecológica durante el embarazo

 

No siempre resulta fácil optar por este tipo de alimentación. No sabemos por dónde empezar, cómo llevarlo a la práctica y todo resulta demasiado complicado. Por eso te propongo unos simples consejos para que te alimentes mejor durante tu embarazo y de forma más ecológica y saludable.

  1. Rehuye los productos procesados

Repite conmigo: “los productos procesados son malos”. Raramente usan productos ecológicos, y además suelen llevar una gran cantidad de aditivos químicos. Eso incluye la comida precocinada, los preparados congelados, la bollería… Intenta comer comida casera siempre que sea posible.

 

  1. Busca productos de temporada

Las plantas tienen ciclos y temporadas, eso lo sabemos todos. Por eso, comer mandarinas en junio, o melocotones en enero, por ejemplo, va totalmente en contra de los ritmos naturales de las plantas. Para lograr esa maduración forzada, suele suponer un esfuerzo mucho mayor en cuanto a recursos, como por ejemplo el agua, o bien que sean productos importados de la otra punta del mundo, cosa que genera mucha contaminación por el transporte.

 

  1. Prioriza por cantidades

Es cierto que los productos ecológicos son más caros que los no-ecológicos, por lo que comprar todos los alimentos de este tipo supone un esfuerzo para el bolsillo. Y cuando hay un bebé en camino hay muchos gatos extra. Así que si quieres optimizar tu gasto en alimentación ecológica, opta por aquellos alimentos que tengan más peso en tu dieta, los que llenan tu plato. Por ejemplo, mejor comprar tomates ecológicos en vez de azúcar, ya que la cantidad de azúcar que comes es mucho inferior.

 

  1. Frutas y verduras con piel

Otra forma de priorizar y optimizar tu cesta de la compra es comprar las frutas y verduras que consumes con piel ecológicas. Una parte importante de los pesticidas y químicos están en la superficie de la fruta o verdura, y resulta muy difícil lavarlo correctamente para quitar toda esa porquería: enjuagarlas con agua no es suficiente, los jabones y lejías alimentarias aportan químicos, el bicarbonato de sodio no es efectivo al 100%… Así que las hortalizas o frutas que te comerás con piel, mejor que sean ecológicas, y si tienes que descartar algo por presupuesto, que sean las que pelarás, como plátanos y naranjas.

 

  1. Calma

Es cierto que una alimentación ecológica será más saludable para ti, para tu bebé y para el planeta, pero no siempre podemos llegar a todo y controlarlo todo. Cuídate, cuida lo que comes, pero no dejes que esto se convierta en una obsesión o en una fuente de estrés.Seguro que lo estarás haciendo genial igualmente 😉

 

Si te ha gustado este post, te recomiendo visitar el blog la Familia Menta.