Hola de nuevo, vuelvo a retomar el blog con muchas ganas.

La verdad es que me ha costado un poco aprender a organizarme desde que volví al trabajo remunerado; pero creo que he encontrado el equilibrio y podré retomar el blog, a menos un par de veces al mes.

En el post de hoy os traigo 5 propuestas sensoriales para hacer en casa, con materiales que solemos tener por casa o que son bastante económicos. Son actividades muy divertidas (aunque ensucian un poco, jajaja) así que lo mejor es prepararlo todo bien antes, y dejar al lado las toallitas o una toalla húmeda para luego limpiar al peque, y la fregona, para limpiarlo todo!!

¿Por qué estas propuestas son interesantes?

Los peques exploran y aprenden a través de los sentidos; de hecho es su primer acercamiento a conocer el mundo en el que habitan. El desarrollo sensoriomotriz es la base sobre la que posteriormente se asiestan el resto de desarrollos más complejos; por eso es crucial fomentar actividades dirigidas a la estimulación sensorial.

Si proponemos a nuestras criaturas actividades con materiales de texturas, colores, sabores diferentes, les ayudaremos a ampliar su conocimientos sobre el mundo que les rodea.

A continuación os detallo las 5 propuestas:

1.- Experimentación con harina.

Es una actividad un poco guarra, jajaja porque si al peque le mola, se rebozará en la harina y lo pringará todo. Por eso recomiendo que pongas una tela o un hule viejo (yo tengo uno exclusivamente para todas estas actividades) en el suelo.

Ponéis una buena cantidad de harina en una bandeja o caja grande (os puedes servir las típicas cajas de plástico de guardar la ropa debajo de la cama). Nosotras usamos una de las bandejas del cambiador básico de Ikea, que tuvimos que quitar porque sino no lo podíamos poner en el baño. Y esa es nuestra mega bandeja de experimentación.

Lo bueno de la harina es que es un material sencillo, pero con mucho juego. Además a les peques les suele gustar y si se lo meten en la boca (y no tienen ninguna intolerancia) pues no pasa nada.

Os recomiendo poner utensilios de cocina como cucharones, un bote tipo salero, embudo, boles de diferentes tañamos y materiales, en fin, lo que se os ocurra y tengáis por casa.

2.- Experimentación con gelatina.

Esta propuesta suele ser también muy divertida, porque la textura de la gelatina es muy distinta a todo aquello que hayan tocado hasta el momento.

Es tan sencillo como comprar un paquete de gelatina de los que venden en los supermercados y seguir las instrucciones. Yo utilicé una bandeja de cristal un poco honda, y cuando la gelatina aún estaba líquida introduje algunos objetos como cucharas, pinzas y anillas; para que cuando estuviera cuajada, los objetos se quedaran dentro.

Se lo presenté a Gael y rápidamente se fue a sacar los objetos que había dentro, no tuvo mucha curiosidad en probarla, (y casi que mejor, porque no me molaba mucho la composición de la gelatina, jaja; aunque si hubiera probado un poco, tampoco hubiera pasado nada).

OJO! Porque yo se la puse directamente de la nevera y estaba demasiado fría, os recomiendo sacarla un rato antes de comenzar la experimentación para que los peques no se queden con las manitas heladas.

3.- Experimentación con papel.

Esta experimentación se puede hacer con un sólo tipo de papel o diferentes tipos, que era mi primera idea. Al final acabé decantándome por usar sólo papel higiénico, y proponer otro día la de diferentes tipos de papel, también cuando Gael estuviera en una etapa más de rasgar y romper el papel.

Lo que hice fue poner una cuerda y de ahí colgué trozos de papel, también dejé algunos trozos por el suelo y le dejé el rollo restante a su disposición.

Gael se quedó alucinado cuando vio el tinglado que había montado, y básicamente estuvo pasando de un lado a otro de los papeles y también estirando de ellos.

4.- Experimentación con yogurt.

Esta fue una de las experimentaciones más divertidas, aunque la verdad es que la cosa no salió como yo me había imaginado, eso sí, Gael disfrutó muchísimo, que era lo importante.

La propuesta es tan sencilla como ofrecer yogurt de colores y un lienzo, cartón o papel para pintar encima.

En nuestro caso usamos yogurt natural sin azúcar al que añadí una gotita de colorante alimentario, así si se lo metía en la boca no había problema (…y menos mal!) Porque Gael no hizo otra cosa que comerse el yogurt con las manos, jajaja, pintar pintó más bien poco, bueno sí, la boca y la cara que acabaron llenas de yogurt pintado!!

Aunque el objetivo de la propuesta no salió, él se lo pasó pipa y nosotras también, jajaj porque además se reía a carcajadas mientras se iba comiendo el yogurt.

5.- Experimentación con pasta.

En un inicio la experimentación con pasta la iba a hacer con espaguettis cocidos y tintados con colorante alimentario, pero la tarde que la hicimos estaba sola con Gael y decidí no liarme demasiado.

Acabé poniéndole pasta sin cocer en la bandeja de experimentación, además de utensilios para hacer meterla y cogerla.

¡Le chifló! estuvo experimentando con la pasta muchísimo rato, metiéndosela en la boca. La metía y la sacaba de los cuencos que le había puesto, jugaba con las palas y cucharas; y finalmente acabó por ir sacándola también de la bandeja (por suerte, no toda!).

Pues hasta aquí las diferentes propuestas que os traigo, prometo ir compartiendo más en un tiempo!

Os animo a hacerlas, porque seguro que vuestras peques se lo pasan pipa, y vosotras también.